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En este orden de ideas, los resultados del análisis sobre los
factores de riesgo psicosocial extralaboral reflejan una realidad
diversa y desafiante para los trabajadores migrantes.
Otro aspecto importante es el tipo de trabajo aceptados por la
población migrante, en este aspecto las empresas mencionan
que los trabajadores migrantes aun estando en una situación
legal en el país, suelen aceptar trabajos que la población nativa
no acepta. El 33,3% han desarrollado estrategias específicas
como talleres de habilidades y bienestar, políticas de inclusión
laboral y sistemas de incentivos. En contraste, el 66,6% solo
realizan actividades aisladas enfocadas en cumplir con los
requisitos del SG-SST.
Cada dimensión examinada arroja datos que permiten
identificar tanto fortalezas como áreas críticas que requieren
atención. El hecho de que en la dimensión de características de
la vivienda y su entorno se evidencie un nivel de riesgo alto del
33,33%; indica una posible precariedad en las condiciones
habitacionales de esta población; por otra parte, el nivel de
riesgo muy alto con un 20,83% en la dimensión de influencia
del entorno extralaboral sobre el trabajo pone en alerta como las
condiciones propias del migrante influyen y afectan su vida
laboral; así mismo, la dimensión desplazamiento vivienda –
trabajo – vivienda con un riesgo muy alto del 29,16% deja en
evidencia las condiciones críticas que atraviesas los migrantes
al enfrentar distancias extensas, costos elevados y deficiencias
en la infraestructura de transporte que generan tensión en estos
trabajadores. Factores como largas jornadas de trabajo,
necesidad de generar ingresos adicionales y limitaciones en el
acceso a actividades recreativas son posibles desencadenantes
de este riesgo [8].
Finalmente, la séptima categoría referente a la responsabilidad
social empresarial; deja en evidencia que el 88,8% admiten no
tener ni planear lineamientos específicos para la inclusión de
migrantes. En contraste, el 11,1% destacó su compromiso con
la igualdad de oportunidades, aplicando políticas de
sostenibilidad social, diversidad e inclusión, y ofreciendo
capacitaciones y talleres especializados. El 88,8% de las
empresas encuestadas no cuentan con políticas de RSE
específicas para migrantes, enfocando sus acciones en toda la
población sin distinción. En cambio, el 11,1% toma iniciativas
centradas en la inclusión, promoción e integración laboral y
social de los trabajadores migrantes. El 77,7% consideran que
los migrantes enfrentan dificultades para adaptarse a la cultura
organizacional, formando grupos cerrados que pueden generar
tensiones. El 11,1% solo los contrata si cumplen con todos los
requisitos legales y del cargo, mientras otra empresa, siendo un
11,1% rechaza su exclusión, aunque reconoce la existencia de
estigmas y prejuicios en otros entornos. Estos se basan en
percepciones negativas y desinformación sobre los migrantes.
Además, el 77,7% empresas admiten desconocer los procesos
de regularización y contratación legal, lo que limita su
disposición a emplearlos. Finalmente, el 88,8% indican que los
migrantes representan menos del 5% de su fuerza laboral, con
bajo impacto en la rentabilidad debido a barreras culturales,
legales y operativas. Sin embargo, el 11,1% destacó que,
gracias a estrategias de inclusión, ha logrado beneficios
económicos, mayor estabilidad laboral y reducción en la
rotación del personal.
Los resultados reflejan que las condiciones extralaborales
tienen un impacto significativo en el bienestar de los
empleados, especialmente en aspectos como las relaciones
familiares, el tiempo libre y la situación económica lo que
puede derivar de la carga laboral o problemas personales y
familiares. En este sentido, Si bien algunos trabajadores han
logrado adaptarse e integrarse, otros enfrentan barreras sociales
y culturales que dificultan la construcción de relaciones sólidas
dentro y fuera del entorno [19]. Por otra parte, Arguello en 1973
citado por Herrera [31], menciona que una de las problemáticas
principales que posee la población migrante son los ingresos
insuficientes y los gastos elevados que generan condiciones
precarias en su calidad de vida.
Respecto a los factores de riesgo psicosocial intralaboral,
especialmente en el dominio liderazgo y relaciones sociales, se
presentan niveles de riesgo alto del 16,66% y muy alto del
8,33%; lo cual indica un porcentaje de alerta frente a este
dominio; como lo menciona Karasek [24] a través del presente
dominio, un ambiente de trabajo con altas demandas puede ser
menos estresante cuando existe un nivel adecuado de control y
un entorno de apoyo, condiciones que favorecen la salud
mental, el compromiso y la productividad; sin embargo, como
los resultados arrojan cifras alarmantes, se pueden llegar a
presentar disputas entre compañeros, estrés laboral, bajo
rendimiento laboral y falta de adaptación y alineamiento con las
estrategias organizacionales.
Por otra parte, frente al dominio demandas del trabajo, los
resultados arrojaron un nivel de riesgo alto del 16,66% y muy
alto del 8,33%; evidenciando que a nivel general este dominio
presenta cifras alarmantes; en este sentido y de acuerdo con la
teoría de demanda – control de Karasek [24] las situaciones en
las que las demandas son altas y el control es bajo generan un
riesgo elevado de tensión psicológica, agotamiento y problemas
de salud.
V.
DISCUSIÓN
Los resultados encontrados cuantitativamente a través de la
Batería de Riesgo Psicosocial son apoyados por la investigación
realizada por Ruiz y Rodríguez [2], en la cual se halló que la
migración ha afectado la salud de las personas en términos de
bienestar y buen vivir, generando incidencia en el sentido de
vida, autonomía, desarrollo y capacidad agencia de los sujetos;
en el ámbito laboral se evidencia con la baja percepción de
autonomía en las decisiones del trabajo; en este mismo orden
de ideas, se encuentra el estudio realizado por Alata [30], en el
cual se evidenció una asociación significativa entre los factores
de riesgo laborales y la salud mental de los trabajadores en
empresas pymes; donde dentro de los factores de riesgo
psicosocial se encontraron la inseguridad laboral y la falta de
autonomía o influencia sobre el trabajo; y debido a la
prevalencia de estos factores, se genera estrés, ansiedad o
depresión como patologías causadas o agravadas por el trabajo.
REVISTA INCAING ISSN24489131 (mayo-junio 2026) pp 83-93